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martes, 13 de julio de 2010

Cansada

Vuelvo de trabajar, camino unas 15 cuadras para hacer un poco de ejercicio, llegando a casa me encuentro con las calles cortadas y algunos folletos en el suelo, alcanzo a leer que uno dice “queremos papá y mamá” y entonces me agacho a recogerlo. El motivo de que todo el centro de Córdoba esté cortado es una marcha en contra del matrimonio homosexual, y entonces se me viene a la cabeza la propaganda que escuché en la radio que aclaraba ser “a favor del matrimonio entre un hombre y una mujer” y que tenía un eslogan bastante curioso: “A favor de todos y en contra de nadie”.
Hace varios días Ella me recomendó que baje un cambio, que deje de leer tantas noticias, que deje de escuchar tanto la radio, y sé que tiene razón. Escuchar y leer cosas como estas me hacen mal, porque siento bronca, lástima, impotencia, y la única forma que encuentro en este momento para hacer catarsis es insultando. Últimamente me la paso haciéndolo, porque lo único que escucho es que lo que más feliz me hace en esta vida, mi relación con ella, está mal, que este año y meses que llevamos juntas no es nada, porque todos los homosexuales somos promiscuos, que tenemos entre 300 y 500 parejas a lo largo de la vida, que es pecado, que es antinatural. Que no importa que trabaje, que estudie, que pague mis impuestos a término, que ayude a alguien más, que sea una buena persona, porque al enamorarme de alguien del mismo sexo ya no tengo derecho a ser igual. Que si algún día con MI MUJER, entre otros derechos, decidimos tener un hijo, solo una va a poder figurar legalmente y la otra no existe, que ella, por más que sea MI MUJER, no puede ser nadie ni nada visible para la sociedad, como si darle la espalda a la realidad hiciera que ésta desaparezca. Y estoy cansada, estoy cansada de putear, pero es lo único que me ayuda a descargar un poco la tensión y me desagrada terriblemente porque me hace sentir violenta, casi tan violenta como ellos, que pisotean la vida y derechos de los demás ciudadanos. Ciegos, cerrados en sus CREENCIAS, pisoteando derechos con argumentos propios del medioevo, denigrando el sentido humanitario de la palabra humanidad. En fin: impotencia… y muchas ganas de llorar.

lunes, 27 de abril de 2009

Se divisa tierra desde el carajo

Después de mucho navegar, pensando acerca de lo difícil que es encontrar tierra firme y casi empezando a creer que hallarla es un milagro, avisté la costa. No sé si yo conquisté antes esa tierra o si ella conquistó primero a mi barco, no sé si quien se movía era yo en su búsqueda o si en realidad permanecía en un punto fijo mientras el mundo giraba debajo, acercándola cada vez más… Lo cierto es que dejé el profundo y vacío mar atrás, he anclado y ya mis pies abandonaron la cubierta para recorrer este continente al cual he arribado y que aparentemente tiene demasiados tesoros invaluables esparcidos por todos lados. No traigo espejitos para cambiar por riquezas, espero no irme tampoco con espejitos en la mano…

jueves, 5 de marzo de 2009

Caos

La mente hinchada, las pupilas dilatadas, los sentidos alterados. Un cuerpo que se agita entre sábanas no tan desordenadas como las almas que sobre ellas se abrazan. Las ideas se mezclan con el humo, la música con las palabras de fondo y los verdaderos significados de las miradas con el que cada una prefiere darles. Caos: el encuentro, el desencuentro, los papeles en el piso, ropa sobre la mesa, los pasos inseguros hacia aquella puerta cerrada que comienza a abrirse en la imaginación y que esconde detrás, como toda puerta, una entropía que acecha impaciente. Más entropía en la entropía, más letras flotando sobre el piso, posiblemente una entropía que lucha contra otra, la doble negación que resulta en una afirmación, o tal vez sólo una segunda entropía en reemplazo de la anterior, no tan distinta: más caos y humo espeso difuminando las cosas.
Las palabras se pierden para volver más tarde junto a algunos minutos de cordura, ideas hilvanadas en la incongruencia de esa montaña rusa que termina en su boca, túnel en el que los ojos no sirven de nada, silencios cortados por risas y corazones agitados que culminan en risas agitadas y corazones cortados...
Más de lo mismo, sólo vastas aguas azules… no se divisa tierra desde el carajo.

viernes, 23 de enero de 2009

Enero

Un suave viento susurra en mi mente letras sueltas que alguna vez formaron palabras que ya no recuerdo. Y en esta noche particular de enero, la única y última, la lluvia se mezcla con las gotas saladas que esas palabras, perdidas entre los pliegues de otras sábanas, produjeron por primera vez al momento de quebrarse para siempre en un alfabeto carente del significado mágico que para mi tuvieron.
Probablemente sea la época del mes, probablemente sea enero completo, posiblemente sea sólo un recuerdo que permanecerá siempre en este punto del calendario por más que su significado vaya cambiando con el tiempo. Hoy extraño sin extrañar, de una forma diferente a la que lo hice en el último enero y de una forma diferente a la que lo haré en el próximo, si es que mis oídos son entonces aún capaces de oír el débil murmullo del viento.

jueves, 30 de octubre de 2008

Armando rompecabezas

Algunas horas de estudio, algunas horas de jazz, unas partidas de pool, una guitarra, una amena cena, el humo del cigarrillo mezclado con el sabor del chocolate,  algo de bossa y el regreso a casa caminando tranquilamente bajo la lluvia en unas calles prácticamente desiertas. Extrañaba demasiado una noche como esa y recién después de haberla vivido me di cuenta…

domingo, 19 de octubre de 2008

¿Por qué sorcho me cuesta tanto enamorarme?

Debería estar estudiando ya que rindo mañana, pero en lugar de hacerlo no puedo evitar pensar en cualquier cosa menos en los libros (y en lo primordial: su contenido).
Últimamente estoy sintiendo nostalgia de algo que nunca tuve, estoy extrañando tener al lado a una persona que realmente me ame y a quien yo corresponda en sentimiento, pero ¿como se puede extrañar algo que nunca se tuvo? Posiblemente ese sea el motivo por el cual me cuesta tanto imaginarme nuevamente con alguien.
Me cansé de no saber lo que quiero, me cansé de estar con personas que no saben lo que quieren, me cansé de estar por estar, me cansé del histeriqueo, me cansé de sufrir y de hacer sufrir, me cansé de ser usada para despejar dudas o superar crisis como si yo misma no tuviera ya suficientes propias y todo eso me hace pensar que estoy equivocando mi rumbo, que algo se me está pasando por alto, que tiene que haber algo que no vi, o algo mal que tiene que hacer click para que esto pueda cambiar (incluída yo en el esto) ...

jueves, 9 de octubre de 2008

Derrumbando muros

Estoy intentando derrumbar la pared de mis victimistas temores y con esos ladrillos reconstruir una habitación con una puerta enorme que me permita salir e invitar a otras personas a entrar nuevamente. Me gustaría poder derrumbar ese viejo muro y que por él se escurran otra vez los te amo que alguna vez corrieron libres… hoy lo necesito tanto, pero aún con esa imperiosa necesidad no puedo evitar verlo como algo relativo a algún futuro lejano… 
Soy una persona con los días contados, como cualquier otra, y sin embargo, sabiéndolo, no puedo dejar de aferrarme a estas defensas estúpidas que me retienen en un pasado que me lastimó pero que hoy lucha por ser solo un recuerdo. Y así se me pasa la vida, queriendo pero sin animarme, quitando ladrillos de a poco mientras espío por el agujero que queda para ver que es lo que me espera del otro lado, intentando escapar de ese dolor que sentí, mientras, de vez en cuando, alguna piedra punzante vuelve a clavarse en mi, arrojada por alguna discusión sin sentido con esas personas que me impulsaron a construir mi muro pero sin ayudarme a poner ladrillos sobre el mismo, porque el dolor puede haber tenido, en parte, un tercer motivo, pero ese muro es obra mía y como muestra de lo mala arquitecta que soy, ahora molesta mi paso.