
Te amo recién entregado a su dueño (la imagen es sólo a modo ilustrativo, el producto original difiere mucho del aquí representado).

Lleva guardada una sonrisa que no quiere salir, intenta que se vaya pero la muy hermosa (otra cosa no se puede decir de una sonrisa) se resiste y congestiona el tránsito de todas las que esperan su turno detrás. Hace poco más de una semana que está ahí y ya las comisuras de sus labios miran hacia abajo con vértigo, sabiendo que no van a poder resistir por mucho tiempo más la fuerza que las tira hacia el piso. 9.78m/s2 en el ecuador, 9.83m/s2 en los polos, ella mide 1.75mts, ¿hay que despreciar la resistencia del aire? nos queda... ¡no!, no quieren seguir sacando cuentas porque la física se hace en el cerebro, no en la boca, y a ellas la ciencia sólo las marea más, mejor será esperar que esa sonrisa abandone su refugio y las ayude a vencer la gravedad… ¿pero que pasa si se queda ahí, atascada y con las comisuras formando esa mueca? Podría comenzar a trabajar de payaso en un circo, pero de payaso triste, con las crucecitas en los ojos y las lágrimas pintadas en los cachetes. Aunque cuando las sonrisas se rehúsan a salir durante tanto tiempo se empiezan a embotellar en la garganta y ejercen presión, y a veces esa presión sube empujada por todas las sonrisas que están luchando por irse detrás de la rebelde sin conseguir nada, y las lágrimas que están allá arriba confunden la presión con angustia y atropelladas por esa batahola y por las sonrisas atascadas, se suicidan saltando por los ojos, así que seguramente no va a necesitar pintarse gotas saladas en la cara, ni tampoco las comisuras hacia abajo… no sabía que transformarse en un payaso triste fuera tan fácil.
La ventaja de trabajar en el circo es que allí han de tener muchas cosas raras y posiblemente entre ellas haya alguna sopapa para sonrisas que le pueda ayudar a aliviar de una vez por todas esta situación…
Él era un hombre de poco más de 40 años, casado y con dos hijos, un poco vago a veces y jubilado antes de tiempo por vaya uno a saber que afección, pero era un excelente vecino. Recuerdo que me gustaba ir a jugar a su casa, él siempre era muy gentil con los compañeros de colegio de sus hijos.
Otro de nuestros compañeros de la primaria tenía un hermano mayor, un chico piola, estudiante universitario, buen vecino, un pibe de barrio, un pibe hecho y derecho, serio, respetuoso, de esos pibes que las viejas adorarían tener como yerno. Y ese chico se recibió, y se casó y no se que fue de su vida, pero en su mundo tan perfecto seguramente en este momento debe estar ejerciendo su profesión, felizmente casado y con hijos.
Aquel otro hombre era empleado, treintañero, soltero, simpático, gentil, algo mujeriego, laburador, de esos hombres comunes y corrientes que se dan vuelta a mirar a una mina linda cuando pasa, pero sin decir nada porque puede ser baboso pero no zarpado, y eso lo hace distinto a esos degenerados babosos que gritan de todo.
Este otro era un chico muy dedicado a su laburo, empezó a trabajar desde pendejo, no salía, no fumaba, no tomaba, trabajaba de sol a sol y era un tipo respetuoso, sumamente sociable, amable y familiero como ninguno. Cuando sus hermanos se casaron él se quedó con su madre, cuidándola, hasta que cerca de los treinta se casó y tuvo un hijo.
Y aquel otro era un respetable hombre de familia, un tipo serio, decente, de esos que tienen un Apellido y no un apellido. Laburador como el solo, salía de su casa a la madrugada y volvía de trabajar a la noche. Dedicaba todo su tiempo libre para su familia, toda su vida era su familia, todo lo que hacía era junto a su familia.
Ninguno de ellos es imaginario, todos ellos existen y comparten un rasgo en común: son abusadores. Nunca recibieron una denuncia por parte de sus víctimas o familiares de las víctimas, jamás cayeron presos por nada, jamás se corrió un rumor acerca de ellos. Sus víctimas, que en los casos que conozco iban desde los 4 hasta los 10 u 11 años, jamás lo hicieron público, jamás sus familiares se enteraron de lo sucedido, solo los amigos más allegados se enteraron cuando, ya siendo adultos, con mucha culpa lo contaron (como si la culpa pudiera haber sido de ellos). Todos son casos reales y ninguno podría suponer que esas "buenas" personas, esos "vecinos ejemplares", sean capaces de semejante barbaridad, sin embargo esos chicos que hoy rondan entre los 25 y 30 años no los pueden olvidar.
La línea que separa a estos tipos de aquellos que buscan pornografía infantil en la red, si es que esa línea existe, es muy delgada (para mi, inexistente). Y si bien ya es tarde para denunciar a las personas que describí antes, no lo es para intentar frenar a otras y aunque mi aporte es ínfimo dada la irrelevancia de mi blog, espero poder ayudar a evitar que estas personas encuentren lo que buscan y ojalá que si lo encuentran les cueste caro.
Palabras clave comúnmente utilizadas por los pederastas y pedófilos que son incluídas en el post para ensuciar sus búsquedas: "angels", "lolitas", "boylover", "preteens", "girllover", "childlover", "pedoboy", "boyboy", "fetishboy" o "feet boy"
